Quién fue César Augusto ?

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César Augusto fue el primer emperador romano, nace con el nombre de Cayo Otavio Turinio, su padre, de familia ilustre pero no muy adinerada, se casó con una sobrina de Julio César y el fruto de ese matrimonio fue Octavio, como fue conocido en un principio, por tanto era sobrino nieto del gran estratega. Julio César solo tuvo un hijo varón, Cesarión pero no con su esposa sino con su amante la reina Cleopatra, también se menciona a otro hijo bastardo que nunca se supo si en realidad lo era: Marco Junio Bruto.

Desde el punto de vista legal, el único pariente varón que Julio César tenía era Octavio, por ello lo adopta y lo nombra su heredero. En su vida esto tendrá especial relevancia y por ello toma el nombre de Cayo Julio César Octaviano. De la infancia de Octavio, como suele ocurrir con estos personajes es poco lo que se puede decir salvo que vivió cerca de Roma en una villa muy campestre. Julio César es asesinado en una conspiración encabezada por Bruto y Casio. Muchos creen que Bruto lo hizo para apoderarse de la herencia y el legado de Julio César, que siempre lo apreció y lo vio como un hijo, aunque no le reconociese como tal legalmente.

Por otra parte estaba el lugarteniente de Julio César, Marco Antonio, que era muy querido en Roma y que en el funeral de Julio César hizo un discurso conmovedor que atrajo las simpatías de todos. Octavio reúne un pequeño ejército y marcha a Roma. Allí se enfrenta a Marco Antonio que no quiere reconocer los derechos que tiene Octavio pero es tomado por sorpresa y decide huir a las provincias gobernadas por Lépido, un ilustre romano con el que se entiende bien. Octavio ha logrado el apoyo del Senado Romano y con un gran ejército macha a enfrentarse contra Lépido y Marco Antonio. Lo curioso es que en lugar de trabar batalla cuando ambos bandos están listos, Octavio propone que los tres se unan para destruir a los conspiradores en la muerte de Julio César y así se conforma el Segundo Triunvirato Romano. Juntos eliminarán a Bruto y Casio. Para entender bien la conspiración debemos anotar que Bruto y Casio contaban con la confrontación de Marco Antonio, Lépido y Octavio y en la práctica no importaba quién fuese el vencedor, no tendría el suficiente poder para enfrentarse a ellos, de allí lo genial de las acciones de Octavio.

El triunvirato se reparte el mundo conocido para su gobierno, a decir verdad, Octavio se deja la mayor parte más Lépido y Marco Antonio tienen entre ambos mucho más poder. En los años que duró la alianza Octavio termina de acabar con sus enemigos en Roma y centra sus planes en Lépido primero, al que logra hacer huir al exilio y luego en Marco Antonio, que termina suicidándose después de perder la batalla de naval de Actiun, en el mar Adriático. Dueño del mundo conocido Octavio reorganiza el estado y tras varios años renuncia a sus poderes, el senado se lo impide y además le da le título de Augusto, que quiere decir “personaje sagrado” y que siguió usando como nombre propio, esta táctica no era nada original, en mi memoria viene el ejemplo de Craso y el mismo Julio César que en ciertas circunstancias, cuando creían que no podían manipular al Senado renunciaban a sus cargos.

En el caso de Craso luego de un tiempo fue llamado y se le ofrece más poder para a traerlo, con César y Augusto el resultado fue más expedito. También había heredado de Julio César el título de “Imperator”, emperador, que era como se designaba en la milicia a la persona que ganaba una batalla y daba a entender que tenía el mando (Imperium) de una tropa. La acumulación de títulos y sobre todo del nombre “Imperator Caesar Augustus” es lo que denotará en adelante a los emperadores. En sí, Augusto nunca quiso ser un rey y tampoco quiso crear una nueva forma de gobierno. En la práctica era otra cosa, cuando reparte el gobierno entre el senado y él se crea la división de provincias senatoriales y provincias imperiales, éstas eran las que quedaban en los límites y las que aportaban más riqueza a Roma, por tanto el retenía en realidad el poder. También gobierna con poderes casi ilimitados y aunque no tenía tal título tuvo uno de los reinados más largos de la historia: 44 años.

Las obras civiles que realizó son muy importantes y el nivel de vida del imperio pocas veces sería igualado, ni que decir de la administración y legislación, aún cuando no fue escritor notable ni artista, si patrocinó a muchos, con toda razón se le llamaría el siglo de Augusto. Cuando empieza a resentirse de su salud se enfrenta al problema sobre quién deberá heredar sus poderes, cosa que nunca había visto su sociedad y que era muy necesaria pues había que mantener los logros realizados. Por otra parte había que evitar los recelos del Senado Romano, pues entre los senadores la palabra “monarquía” despertaba todo tipo de animosidades. No teniendo hijos propios se fija en sus sobrinos y luego de ciertas vacilaciones nombra a Tiberio su heredero. Tiberio que por cierto siempre eludió tal responsabilidad sería el segundo de los emperadores romanos. Se dice que al morir, César Augusto dijo refiriéndose a Roma: “Encontré una ciudad de barro y dejo una de mármol”.

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